22 abril 2015

Trabajando en Singapur (parte III)

Esta entrega del popular tema "Trabajando en Singapur" toca una vertiente fuerte:

"Vale, me gusta la idea. Singapur. Cómo me voy?"

Buscando un empleo (click). Así de sencillo

Los empleadores de calidad en Singapur están acostumbrados a lidiar con empleados que provienen de los cuatro confines de la Tierra. Esta ciudad es como la Babel mitológica.

Por mucho que la idea de irse a Singapur traiga imágenes románticas de puertos exóticos y fumaderos de opio, la verdad es que Singapur a estas alturas del sigo XXI es de todo menos exótica –vas a tener que trabajar largas horas, en ambientes de oficina ultra-competitivos y con colegas que pueden pasar desde lo sublime a lo ridículo.

Recomendaciones de quien vive de este lado del mundo:

  • La información es poder. Infórmate, lee en Internet, ház las preguntas difíciles. 
  • Imprescindible: carrera universitaria (con postgrado, mejor), buen nivel de Inglés, experiencia profesional, experiencia gerencial. Al menos 5 años de experiencia.
  • Busca ofertas en empresas basadas en Singapur. Es mejor comenzar con una oferta de una empresa pequeña pero reconocida; venir por unos meses contratado, y luego hacer una oferta de trabajo a una empresa mas grande. Has investigacion –en Singapur nadie te regala nada. No dejes que te contraten por menos de lo que vales.
  • Si trabajas en una multinacional, busca una transferencia a la sucursal de Singapur.
  • Si eres un profesional libre - o consultor - debes buscar quien te de empleo antes de llegar a Singapur. Ser consultor por la libre no funciona para llegar a Singapur.
  • Otra opción para venir a Singapur: estudiar un post-grado o maestría. Con suerte, te contratan apenas termines el curso.
  • A menos que seas famoso, o tengas dinero de sobra, las carreras humanísticas están de sobra en Singapur, y nadie vá a dar un duro por tí. Lo que es una verdadera lástima, pero así es la ciudad.
  • Ya he mencionado que por menos de cinco mil dolares al mes, mejor te quedas en tu país. No te dejes engañar por barajitas y espejismos –Singapur es una de las ciudades mas costosas del mundo. A veces es mejor ser un "mil-eurista" en Málaga, con buenos amigos y buenas tapas; que un "cinco-mil-dolarista" en AngMoKio, en Singapur, comiendo noodles fríos y sin conocer a nadie.
  • Empieza por consultar el "Ministry of Manpower" del gobierno Singapureano - y busca que se necesita para un "Employment Pass" - hay documentación del gobierno para ayudar a los empleados extranjeros profesionales a venir a Singapur. Infórmate de los sueldos, los beneficios y las expectativas.

    En Singapur –el lugar mas individualista que conozco– tu solo eres responsable de tu destino.

    Aún te animas? Armate de valor, y lánzate a los leones.

    13 abril 2015

    Supersticiones en Singapur

    Cartas astrales, lectura del rostro y manos
    Las culturas Chinas tienen una larga tradición de creencias basadas en el control y la percepción de energías y signos – desde el feng-shui, pasando por la cartomancia y llegando hasta el estudio de cartas astrales, signos del zodíaco, y lecturas del aura y del rostro.

    Todo esto para descubrir una señal –por pequeña que sea– que indique el destino y permita visualizar el resultado de las decisiones; usualmente relacionadas con dinero o éxito comercial.

    El destino y la fortuna están en todas partes, pero son imposibles de ver por los no iniciados. Porque como decía el hermano Cocó: "La fe mueve montañas, pero hay que pagar"

    Una búsqueda de "feng shui Singapore" retorna cientos de páginas: consultores, maestros, especialistas y expertos en cálculos y adivinaciones de todo tipo: desde "dónde construir" o "seleccionar una propiedad que atraiga la prosperidad", hasta "en que día y a que hora me debo casar para ser feliz" –los consultores parece que tienen todas las respuestas.

    Lo que es casi seguro es que el precio de la consulta –por pequeña que sea– terminará en 88, cuya pronunciación se puede traducir como "doble prosperidad". Hasta los precios señalan el camino al éxito.

    Que tanta influencia del más allá sea tan importante en el Singapur moderno, es uno de los tantos atractivos de vivir en esta ciudad; y a mí no me deja de asombrar. Lo moderno y lo antiguo están en todas partes.




    23 marzo 2015

    Recordando a Harry Lee

    Ayer falleció a los 91 años Lee Kwan Yew, padre del Singapur moderno.

    No es una exageración. Las cosas buenas, regulares y malas de Singapur se deben a las debilidades, grandezas y preferencias de Harry Lee –su nombre Inglés.

    Es él quien en un grado superlativo hizo que Singapur pasara de ser una colonia exótica del Imperio Británico a ser uno de los mayores centros financieros del mundo –y una de las ciudades mas costosas y con mayor calidad de vida. Todo logrado con trabajo y esfuerzo, y mano dura, en un par de generaciones.

    Sus detractores hablan de lo malo que es desafiar al gobierno en Singapur, del castigo corporal y de las libertades civiles coartadas. Pero nadie en el extranjero menciona la buena gobernabilidad, la eficiencia, la mínima corrupción, la meritocracia y el libre acceso a bienes y servicios en Singapur.

    Mr Lee, sonriendo por T.V. en los '60
    En esta ciudad, la excelencia y la competitividad son un ejemplo a seguir y no son anti-valores del capitalismo desalmado y ruin del Imperio que nos quiere hundir y explotar en su retórica de  bla, bla, bla y tenemos patria.

    Los valores de excelencia, incorruptibilidad y servicio público eran parte de la personalidad de Mr. Lee. Al igual que la intolerancia a la crítica, la resistencia al cambio y la falta de tacto –cosas que aún se sienten en esta ciudad.

    He vivido en Singapur por cuatro años y *nunca* he sido parte de una ciudad tan limpia, eficiente y bien planificada. Nunca me ha faltado la luz ni el agua –ni me han dicho "no hay" o "venga mañana". Nunca me han amenazado con un arma ni mi vida ha estado en peligro. Nunca me he devuelto de una farmacia con las manos vacías, ni he tenido que hacer horas de cola para comprar un paquete de pañales. Nunca me he preocupado porque mi familia sea secuestrada, ni porque los policías sean nuestros enemigos, ni porque los empleados públicos sean incompetentes.

    Todo esto se debe a Mr. Lee y a sus políticas durante más de treinta años.

    Desafío a que cualquier izquierdista de otoño "habla-paja" me convenza de que en Caracas se vive mejor y que me demuestre cómo el populismo y la ideología Bolivariana han convertido a Venezuela en un sitio tan próspero, seguro y reluciente como Singapur; porque después de quince años de izquierdismo de mentira –y de un trillón de dólares en renta petrolera– Venezuela debería de ser aunque sea un poquito como Singapur –pero no lo es en absoluto.

    Venezuela *necesita desesperadamente* de un Lee Kwan Yew –o al menos de un Renny Ottolina– una figura que encarne las virtudes del país, que trabaje duro y que pueda llevar al país al futuro que se merece; un futuro del cual hemos sido estafados por gentuza mediocre que aún cree en pajaritos, en libertadores y en líderes mesiánicos –pero que no trabajan, no dejan trabajar y mantienen al pueblo en la mayor indigencia e ignorancia.