20 noviembre 2013

Cuento de dos ciudades

El fin de semana pasada, estuvimos en Kuala Lumpur, la capital de Malasia.

Para el que vive en Singapur, el viaje a Malasia es ir del primer al tercer mundo - algo similar a la impresión de quien cruza la frontera en El Paso, Texas y entra a Ciudad Juárez, Chihuahaua. Es duro imaginar que una frontera puede marcar diferencias economicas y culturales tan obvias.

Kuala Lumpur y las Torres Petronas en la distancia
Ambos países fueron muy cercanos durante la época colonial, e incluso formaron parte de una efímera confederación a principios de los años sesenta - hasta que las posiciones irreconciliables hicieron que Malasia expulsara a Singapur de la confederación. Las razones para este divorcio están basadas en la gran influencia China en Singapur, y la gran influencia Islámica en Malasia. Ambas culturas se toleran mutuamente, pero tienen puntos de vista irreconciliables.

Singapur optó por la ruta de mantener las instituciones heredadas del Imperio Británico, la meritocracia, el uso del Inglés para amalgamar a la población de diversas razas, premiar el trabajo duro y la excelencia, invertir en educación y medicina, mantener un poder judicial independiente y un aparato policial eficiente.

Malasia, por otro lado, optó por seguir un modelo de desarrollo endógeno nacional-Islámico. Se dan incentivos a los pobladores de origen Malayo (en detrimento de las poblaciones de origen Chino e Indio) y se han desterrado muchas de las instituciones de la antigua Malaya Británica, sustituyéndolas por modelos importados de otros países del mundo musulmán. El idioma Inglés ha sido sustituído por el Malayo, y los pobladores de razas no-Malayas se encuentran a menudo discriminados en su propio país. No existe una cultura de honestidad y transparencia gubernamental, y se conocen casos de corrupción endémica que han debilitado el Gobierno.

Después de casi 50 años de vivir como divorciados, los resultados están a la vista: Singapur ocupa el lugar 4 en Producto Interno Bruto per capita (2012, USD 66mil por habitante) mientras que Malasia está en el lugar 57 (2012, USD 17mil por habitante)

Otra métrica utilizada para medir el nivel de bienestar de la población; la tasa de mortalidad infantil de las Naciones Unidas arroja resultados similares - Singapur está en el lugar 1 de la tabla, por encima de los países escandinavos, con 1.92 fallecimientos por cada mil nacimientos. Malasia ocupa el lugar 48, con 7.7 muertes por 1000 nacimientos.

La lista de cambios para peor es inacabable: desde los huecos en las carreteras, hasta la falta de mantenimiento y los puestos de comida en la calle, en Malasia las muestras de un pasado compartido con Singapur, y un presente en tension y disparidad economica, están a la vista.

Hay atracciones de categoría mundial en Malasia, pero Kuala Lumpur nos pareció una ciudad en crecimiento que aún lucha para quitarse de encima un pasado aburrido y pueblerino, con un tráfico infernal y buena comida, sin mucho atractivo físico y mucho concreto.

Kuala Lumpur tiene uno de los rascacielos mas altos del mundo, las Torres Petronas, pero el proceso de subir a visitar la cima es decididamente Tercer Mundista: hay que levantarse temprano en la mañana e ir hasta el mostrador de visitantes para obtener un número; sin el número no se puede conseguir ticket para subir - y los visitantes solamente pueden subir hasta el puente de observación en el piso 45.

No vale la pena hacer semejante sacrificio - es preferible ir con calma al anochecer y ver esta magnífica construcción desde el exterior, y luego cenar en alguno de los excelentes restaurantes de Kuala Lumpur.

Hay diferentes rutas para ir a K.L desde Singapur - nosotros optamos por el autobús ejecutivo -  mas económico que el avión, y la estación de autobuses en K.L queda muy cerca (tres calles) de nuestro alojamiento. Pero el confortable viaje toma cinco horas en cada dirección; por lo que tal vez es recomendable el avión para un viajero casual - aunque tenga que aguantarse dos horas de cola entre el aeropuerto y la ciudad.

21 octubre 2013

El final de Bukit Brown

El cementerio de Bukit Brown es uno de los mas antiguos de Singapur y en el yacen los restos de muchos de los pioneros Chinos de la historia de la Colonia.

El terreno era la antigua plantación de George Brown, un pionero Británico que llegó en la década de 1840 y se asentó en la zona. Bukit Brown (o Cerro de Brown, en Malayo) estaba cubierto de plantaciones de nuez moscada y pimienta; ademas de un terreno adquirido por el clan Ong, que servia de cementerio Chino. Con el paso del tiempo, el cementerio Chino se expandió por la zona circundante y en 1923 empezó a funcionar el cementerio, que fue cerrado en 1973.

Tumba China en Bukit Brown
Los últimos cuarenta años no han sido amables con el antiguo cementerio - lentamente el área fue abandonada, y los deudos de quienes están enterrados allí son quienes contratan la jardinería y el cuidado de las tumbas.

El sitio atrae también a los amantes de la naturaleza, ya que Bukit Brown es una de las pocas áreas verdes de tamaño significativo en esa parte de Singapur; y a los seguidores de los efectos paranormales, ya que se dice que el lugar esta embrujado por las almas en pena de quienes no tienen familiares, o de quienes tuvieron una muerte violenta.

Tumba de 1939, mantenida por los deudos
En 2012 el gobierno local decidió demoler parte del cementerio, para construir un distribuidor vial de cuatro canales, con objeto de disminuir la congestión de transito en un corredor vial.

Solamente en Singapur es posible pensar en semejante exabrupto; borrar parte del pasado Colonial para dar paso a otra autopista mas. Una muestra mas del carácter transitorio y estéril que tienen los planificadores urbanos locales.

Las antiguas tumbas de los grandes mandarines y capitanes de la industria local, ricamente ornamentadas y lujosamente construidas, están en riesgo de desaparición.

La polémica construcción fue momentáneamente detenida por las asociaciones de preservación de la historia local, pero sin resultado positivo; ya que a principios de 2013 el gobierno prevaleció en la opinión de que es mas importante la construcción del distribuidor que preservar la historia.

29 septiembre 2013

Haw Par Villa

Haw Par Villa es un parque temático basado en la mitología y escatología de las religiones Chinas, y es uno de los lugares más excentricos de Singapur: en ningún otro lugar de la isla voy a poder ver a una sirena de concreto en top-less cerca de una descripción gráfica del infierno Chino.

Construído en 1937 por los herederos del inventor del Tiger Balm - el famoso ungüento mentolado conocido como Bálsamo del Tigre en Latinoamérica; las estatuas y dioramas tenían como función presentar descripciones de las epopeyas y leyendas de la antigua China a los visitantes; con el propósito de ilustrar sobre religión, y edificar la moral y buenas costumbres.

En una de las Cortes del Infierno, un pecador es cortado por la mitad
Con el paso de los años se fueron agregando dioramas y estatuas al parque, y aún es posible maravillarse ante las figuras "naive" que intentan advertir al visitante sobre los vicios y trampas de la sociedad -una buena parte de los dioramas retratan la vida en el Singapur pre-industrial, de los años cuarenta y cincuenta.


La "pieza de resistencia" del parque la forma el túnel peatonal que muestra las "Diez Cortes Infernales" del Confucianismo.



Este pasaje contiene grotescas y desagradables escenas de lo que les espera a los pecadores en el infierno Chino, en donde espantosos castigos esperan a quienes rompan un sinnúmero de preceptos: desde el abuso a los padres y gente de edad, hasta el negarse a pagar impuestos o asesinar a otra persona.

Todo está reflejado gráficamente, en una hipnótica muestra de piedad religiosa, humor negro y atención al detalle que raya en lo ridículo. Esta exhibición infernal no es apta para niños.

El anfiteatro abandonado en Haw Par Villa
Sin embargo, un parque temático religioso no es un destino popular con el paso del tiempo, y a medida que Singapur se convirtió en una sociedad avanzada y afluente, Haw Par Villa empezó a declinar.

Muchos locales desconocen que el parque aún existe, y aunque hay equipos de mantenimiento a las estatuas y dioramas, otras partes del parque han caído en el mas absoluto abandono.

El parque es de acceso gratuito y se puede llegar a él por MRT, o por varias líneas de autobús; y recomiendo ampliamente ir a visitarlo, para ver algo del Singapur extraño e inusual que todavía se puede disfrutar. Pero ya se escuchan voces y opiniones sobre una futura demolición del lugar.

Tal vez uno de los parques mas originales en Singapur está llegando a su fin.

En este link tengo un album de fotografías de Haw Par Villa, en Septiembre de 2013.